Cada panel se somete a una meticulosa inspección de calidad. El equipo de control de calidad revisa individualmente los paneles para detectar defectos visuales, como irregularidades en la superficie, inconsistencias de color o defectos de fabricación. Se verifican las dimensiones, la forma, el grosor y otros parámetros para garantizar que cumplan plenamente con los requisitos del pedido antes de su aprobación para el embalaje.